Me desperté poco antes de llegar a lo que debía ser una gran ciudad. Aún no sabía a dónde nos mudábamos, pero tampoco me importaba mucho ahora.
Me asomé por la ventanilla, solo se veían inmensos edificios, muchas personas y demasiadas tiendas. No sabía si iba a soportar tanto ajetreo, yo prefería la calma y era algo que no iba a rechazar.
El rugido del motor cesó y salí rápidamente a respirar aire puro. Salieron mis padres y a continuación mis hermanos.
- Bien, ya hemos llegado- anunciaron mis padres.
-¿Cual es nuestra casa?- preguntó mi hermano.
Me quitó la palabra de la boca, pues estaba ansiosa de ver mi nueva casa.
- Es el nº 4- respondió mi madre tras consultar algunos papeles.
Busqué a mi alrededor una placa con el nº 4.
- Allí está -anuncié maravillada ante una casa tan grande y bonita como esa.
Estaba preparada para empezar una nueva vida.
Entré en la casa una vez abierta seguida por mis hermanos. Subimos a ver las habitaciones y nos las repartimos sin problema porque aparentemente eran iguales, pero yo fui más astuta y me cogí una con baño propio. Cuando mis hermanos se dieron cuenta se enfadaron pero ya era tarde porque había desecho ya una maleta.
Después de colocar algunas cosas, salí de casa para dar un paseo. Me gustaba mi nueva casa porque estaba cerca de la playa.
Tras andar un largo trecho, me senté en una roca próxima a la orilla. Saqué un libro de mi bolso y me puse a leer, apartada del mundo.
Me gusta mucho como as empezado la historia pero veo que subiste en marzo?? no piensas seguir tu historia?? me gustaria que si me gusta como escribes
ResponderEliminarUn besitoo
Si tienes twitter me podrias avisar cuando subas soy @Crislovepablo